A la hora de abordar este primer punto, hemos querido presentar todos los agentes de socialización que ejercen una enorme influencia en el desarrollo del niño y en su formación como ser humano. Es más que probable, que las experiencias que el niño haya tenido en relación con todos estos agentes, repercutan en mayor o menor medida en su vida y en el ámbito educativo.
Sin embargo, es innegable que el primer agente socializador, y que marcará las relaciones que los niños establecen con el resto de personas en su vida, es la familia. La
familia representa el primer y más importante agente de socialización.
Todas aquellas circunstancias que afectan a la familia y a la interacción de sus miembros pueden llegar a interferir en el desarrollo normal de la conducta del niño. Es por ello que consideramos sumamente importante que, desde los primeros años de vida, la relación de apego y el vínculo se formen de la manera más beneficiosa posible para el niño y su familia. A continuación describimos los distintos tipos de apego, que posteriormente incidirán en la conducta social de los individuos:
Todas aquellas circunstancias que afectan a la familia y a la interacción de sus miembros pueden llegar a interferir en el desarrollo normal de la conducta del niño. Es por ello que consideramos sumamente importante que, desde los primeros años de vida, la relación de apego y el vínculo se formen de la manera más beneficiosa posible para el niño y su familia. A continuación describimos los distintos tipos de apego, que posteriormente incidirán en la conducta social de los individuos:
|
TIPOS DE APEGO
|
CARACTERÍSTICAS
|
|
SEGURO
|
Relación e interacción mutua (recíproca). Eficacia
materna en satisfacer las necesidades, regular la activación emocional.
Confianza en la disponibilidad de la figura de apego. La seguridad en la
relación potencia la exploración confiada del entorno y la actividad
independiente.
|
|
ANSIOSO-AMBIVALENTE
|
Madres afectuosas con dificultad para identificar señales y establecer
sincronías. Incoherencias: a veces muy positivas u otras veces insensibles.
El niño no desarrolla expectativas de protección. Ansiedad permanente sobre
el debilitamiento o pérdida de la relación. Inhibe la exploración. Rabia
intensa y persistente que condiciona la relación ante la falta de
disponibilidad.
|
|
ANSIOSO-EVITATIVO
|
Madres irresponsivas, muestran rechazo. Poco
pacientes y tolerantes con las señales de necesidad de sus hijos, llegando a
bloquear el acceso e impedir que se acerquen. El niño previene el rechazo,
cólera o mayor distanciamiento de la figura de apego mediante la evitación.
Altos niveles de intrusividad o estimulación excesiva.
|
|
ANSIOSO-DESORGANIZADO
|
Frecuente en víctimas de negligencia o maltrato físico. Se dan ciclos de
protección y a la vez de rechazo y agresión. Se siente vinculado a la figura,
y a la vez la teme. Puede darse una combinación de aproximación y evitación.
También aparece en niños cuya figura de apego no ha superado la muerte de
alguien, manifiestan ansiedad que se debe al temor. Lo que debe ser una base
de seguridad se convierte en fuente de alarma e inquietud.
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario